Crossroads 2005
 
Con Extremadura ardiendo por los cuatro costados, Space Rock Heaters se dirigió en busca de climas más templados al lugar donde aullaría el Rock & Roll. Y es que la tercera edición del Crossroad era un plato demasiado apetitoso como para no engullirlo a carrillo doble.
Debido a un caótico viaje, una difícil conexión con nuestro enlace en Asturias y nuestra nula capacidad de orientación en la bella ciudad de Gijón, no conseguimos aposentarnos hasta bien entrada la hora de los vampiros y las brujas, por lo que el primer día, con King Wolfe & The Hound Dogs, Willy Deville y Robbie & The Wild Trains, desgraciadamente nos lo perdimos. Lo que si pudimos hacer fue zambullirnos en la noche de Cimadevilla y hartarnos como cerdos en el Folixia, Louie Louie y a última hora en el Soho, todo ello en compañía de nuestro gran amigo, guía, anfitrión y amo y ser de nuestra web-amiga Calzada News, el Sr Xuanel.

VIERNES 22
Despertamos con las cabezas sobre los hombros y mientras Xuanel se iba a ganar el pan, Chikatila y un servidor hicimos de anfitriones ante la llegada de Gerardo y Antonio de los Chicos, Vanzetti ,María, Javi Diesel y Pablo
Comimos como mandan los cánones de los Reyes de la Oreja a la plancha y pusimos rumbo rápido a la nueva ubicación del Festival, esta vez en el Campus de la Universidad Laboral.
Una vez allí empezamos a saborear las primeras anécdotas del día. Como no podía ser de otra manera, varias de ellas eran protagonizadas por el excéntrico Little Richard: que si había pedido una limusina para moverse por Gijón, que si lo primero que preguntó al llegar fue por el estado de salud de los Reyes de España...hasta hubo quién se lo encontró en barajas y pudo darle la mano, eso si, sin fotos ni autógrafos, aunque hubo un ser que se llevó la servilleta impregnada de maquillaje con la que se secó su sudor!!!
Otra de las noticias curiosas a las cuales tuvimos acceso, esta vez ajena al festival, tiene que ver con el Rubiales que responde al nombre de Beck. Según parece en su rueda de prensa correspondiente a su actuación en el Metro-Rock, un periodista le preguntó cual era su grupo español preferido, ante lo cual el autor de “Loser” respondió-“Los Chicos”-“
-“¿Los Chichos?”
-“No, LOS CHICOS. Ese grupos de Rhytm & Blues tan divertido. Sobre todo el saxofonista de pantalones plateados”
Lucky Peterson El siguiente paso del sexteto madrileño será ser portada de Rock de Lux? Estaremos a la espera.
Al margen de estos chascarrillos, comentar que la nueva localización, aunque más lejana que la anterior en la plaza de toros, está de puta madre. Amplia, mogollón de wcs, hierbita para tirarte y descansar un poco y dos escenarios: uno al aire libre y otro en una carpa, a modo de sala, que fue un gran acierto. Si a esto unimos una temperatura excelente, el sitio estaba bastante bien.

La jornada comenzó con LUCKY PETERSON, multiinstrumentista de color que llenó el recinto de sonidos con alma. Interesante comienzo para comenzar a ubicarse.
J Teixi Band El siguiente grupo, esta vez en la carpa, fueron la J. TEIXI BAND, que repitieron nota por nota y palabra por palabra su actuación como teloneros de Chuck Berry. Su Rock-soul de perfecta factura me volvió a dejar como la primera vez que los vi y es que ambas ocasiones mi cabeza estaba más pendiente de lo que venía después.
El Vez Vuelta al escenario grande con una de los permorfers más queridos en Space Rock Heaters y una de las razones del largo viaje, ni más ni menos que EL VEZ. La denominación de “Elvis mexicano” se queda muy corta, ya que a pesar de sostener gran parte de su show en el Rey, aquí hay mucho más, pero que mucho más, pero que mucho más que un simple impersonator de Elvis. Y es que una persona que es capaz de mezclar en una misma canción de forma coherente Elvis, Guns & Roses y la Bso de Jesucristo Superstar o P.I.L y Feliz Navidad, por poner un par de ejemplos, es algo más que un mero entretenedor.
El Vez Acompañado por los MEMPHIS MARIACHIS, ataviados como pandilleros chicanos, y las inimitables ELVETTES, ofrecieron un espectáculo majestuoso, tanto en lo musical como en lo escénico. Tras presentarse como hijo de Willie Deville, abrió con ese monstruo de dos cabezas compuesto por “Fire” de Hendrix y “Burning love” de Elvis trasmutado en un “caliente amor” y de ahí hasta el final no decayó la fiesta. No dejó que le tocaran sus zapatos antes de interpretar “Huaraches de gamuza azul”. Se convirtió en un pandillero juvenil para contarnos los graves problemas de su comunidad a ritmo de “In the ghetto”, convenientemente convertida en “En el barrio”. Bueno es saber que el discurso de El Vez no es pura fanfarria, ya que ha participado en numerosos programas para acabar con las bandas juveniles y favorecer la integración social de los latinos allí en California. A golpe de “Trouble” remendada con fragmentos de “Louie Louie” las Elvettes travisten a El Vez en Quetzacotal Stepbrothersconvirtiéndolo en todo un dios con corona de plumas incluida . Manda un recadito al presidente de los Estados Unidos “a Bush, no al grupo que va a salir a tocar”, se proclama, esta vez, hijo de Little Richard. Rinde tributo a la Virgen de Guadalupe, Patrona de los chicanos, a ritmo de “Lawdy miss Clawdy” (“Lordy Lupe”), mientras transforma unas flores en la esfinge de la Virgen, a la vez que viste una camisa con el mismo motivo. Reivindica a zapata y apoya la lucha en el estado de chiapas con su “Go Zapata”...todo ello hilado con un divertidísimo “spanglish”, quedando el público con una sonrisa de oreja a oreja y con ganas de más.
Unos instantes después de que El Vez abandonara el edificio, hicieron acto de presencia la StepbrothersBLUES EXPLOSION. Y casi me da un corte de digestión ante tan radical cambio. De la fiesta, melodía y buen humor se pasó directamente al infierno de la saturación, cacofonía y agresión. Excelente me pareció mi primer acercamiento en vivo al grupo de Jon Spencer que sudó ostias a diestro y siniestro sin más artificio que la violencia que emanaba de los amplis. Muchos proclamaban una pérdida de fuerza en su show respecto al pasado. No puedo opinar sobre ello, pero si esto es así, no me quiero ni imaginar hace unos años y en una sala. En la carpa hubiese sido asesino.
Como criminal fue el asalto de los texanos StepbrothersSTEPBROTHERS, actual grupo de MIKE MARICONDA. Desgranaron su reciente “baby its over” y según caían las canciones la carpa se calentaba llegando a ser caóticas las primeras filas. El engorilamiento sumo llegó al son de “Going back to Miami”que provocó caída de vallas, refregones varios, Ron McCoyson por los aires (y mira que es grande), Gemelos-chicos por los suelos y Space Rockeros comiendo hierba, todo ello con secuestro del cantante-teclista por parte del público incluido. Ante tamaña descarga y a través de un literalmente exhausto Sean Morales, The Presidents Of USAcomponente de los Stepbrothers, me hice con el CD, pero visto lo visto, no hace justicia ninguna a lo vivido la noche del viernes.
En esos momentos aparece en las pantallas habilitadas por la organización a ambos lados del escenario, donde se podían seguir las actuaciones, que THE BLASTER se habían caído. Un jarro de agua fría para muchos de los desplazados a Gijón, aunque ahí no acabaría la historia...The Presidents Of USA
Unas cervezas con el grupo y a descansar un poquito viendo a THE PRESIDENTS OF USA. A pesar de que me caen bien esta gente y más después de su posición frente a la polémica del pirateo en el mundo musical, su concurso no me era muy atractivo. Objetivamente creo que cumplieron y bien, alternando nuevos temas con los archiconocidos “Lumb”, “Peaches” o la versión de Buggles con la que abrieron su shows. Consiguieron arrodillar al respetable, regalaron CDs y finalizaron, para la sorpresa del respetable, con “Kick of the Jams” de MC5, mezclada con el himno soul “Shout” y rematándola al grito de “Ace of spades”.
The Blasters En esto que tele-crossroad avisa que si, que si actuaran THE BLASTERS...¿Qué coño ha pasado?. Pues bien, más o menos viene a ser esto: DAVE ALVIN pierde su vuelo y llega a Bilbao tarde. Ni su manager, ni la banda ni la organización sabe donde está y se decide suspender el show. En estas, Mister Alvin quiere llegar a toda costa a tierras Astures sin tener conocimiento de que el show se da por perdido. The BlastersAsí que ni corto ni perezoso alquila un coche y a toda ostia se presenta en el recinto, guitarra en mano por la entrada del público. Tras convencer al portero consigue entrar y llegar, aunque tarde, para dar su show. Simplemente increíble y digno de elogio. Así que como almas que llevan el diablo que se encontró Robert Johnson en la encrucijada, se suben al escenario y a tocar...y gracias a dios que lo hicieron ya que el show fue brutal. A pesar de estar hecho un guiñapo con tanto cante, baile y alcohol, de manera más calmada Tim Warrendisfrutamos de los grandes temas de los Blaster, de la “Teta enroscada” y de las “Calles de Fuego”, de “María, María” y .... Fue una puta celebración del rock, como el día entero.
Toda vía conservábamos fuerzas para flagelarnos con la pinchada de Tim Warren, capo de Crypt records, que alucinó bastante al personal. El colofón perfecto para un día excitante.

SÁBADO 23
Lee Rocker Recién levantados y primer disgusto serio del fin de semana: hemos perdido un carrete entero de fotos. O lo que es lo mismo, gran parte de las fotos del show de El Vez el viernes, las de Jon Spencer y parte de Stepbrothers. Indagando suponemos que han quedado en el taxi de un fitipaldi que nos llevó al hogar. Si lees esto, las revelas y me las envías. Thanx de antemano.
Tras una pantagruélica y larga comida en una terraza con gente de McCOYSON y acompañantes, Robe ATOM RUMBA y la peña de Euzkadi, LOS CHICOS y trouppe de Madrid, y Lee Rockerlos invitados a la casa de Xuanel, huimos como flechas para no perdernos al entrañable LEE ROCKER, presente nuevamente en el Crossroad tras la cátedra sentada el año anterior con sus STRAY CATS.
Una hora muy temprana las 21:00 para una show de este tipo, Colin Jamesquizá en un intento de atraer a la gente al recinto, pero ni se notó, ya que muchos fueron los que se perdieron la actuación, por otra parte, fue entretenido y correcto sin más, basado casi todo en temas de su grupo madre, pero obviamente no llegaban a la magneficiencia mostrada por los gatos callejeros el año anterior. Apetitoso aunque menor. Momentos después pudimos verle firmando todo lo que le ponían delante y fotografiándose con los fans. Todo un detalle.
Aún de día subió al escenario grande COLIN JAMES y su banda. Los comentarios del público no se hicieron esperar, cada cual tenía su propia definición de lo que estaba viendo-oyendo: Unos inventaban una nueva etiqueta musical, el A.O.B (Adult Oriented Blues), otros preferían el simil-“Este tío es el Michael Buble del Blues”, algunos lo ubicaban en el top 3 de Kiss Fm y los más optaban por la descalificación directa:-“Vaya truño”. Y ciertamente me pareció todo eso. Un absoluto aburrimiento.
Eero RaittinenEn el escenario pequeño repetía EERO RAITTINEN, componente de LAIKA & COSMONAUTS (por cierto, nos comentaba un taxista que la noche anterior había montado a un señor Rubio, con gafas de pasta, con una borrachera infernal y que hablaba en Cherokee (¿??!!!)). Con un excesivo parecido a nuestro canciller Rodríguez Ibarra pero en Sueco, el veterano cantante Eero Raittinendespachó un entretenido show de Rock & Roll, que visionamos en parte, ya que corrimos como pollos descabezados a coger sito en primera fila para ver el espectáculo más esperado, y a la postre el más polémico del festival, la actuación de la Reina del Rock & Roll: LITTLE RICHARD. Y es que hay mucha tela que cortar, por que lo vivido esa noche en el campus de la laboral fue, para este humilde servidor, la hora y media más desconcertante, excitante, extraña, decepcionante, alegre...pero sobre todo surrealista vivida en un concierto. A ver si conseguimos que a través de estas líneas puedas romper el espacio tiempo y acercarte al menos un poquito a lo allí “experienciado”. Lo que si me gustaría es que me perdonaseis si el orden de los acontecimientos no es el ocurrido, pero no creo que fuese momento para ir apuntando cosas en una libreta. Mil Peldones.
Little RichardDespués de leer la minientrevista realizada a Little Richard en el Ruta 66, el show del Crossroad prometía mucho. Al contrario del pasado concierto de Chuck Berry en la Riviera (que a pesar de las limitaciones musicales exhibidas viví intensamente y con gran regocijo), Penniman llegaba flanqueado por una banda de 10 músicos, a la vez que proclamaba encontrarse en perfecta forma y que era no era un predicador, sino un cantante de Rock & Roll. Con estas premisas lanzadas por el Georgiano mi idea preconcebida del concierto finalmente no se correspondió con lo visto en Gijón.
Little Richard Las 23:30 de la noche y el escenario es invadido por la Penniman´s band compuesta por 7 músicos y 2 baterías!!! El sueño comenzó a rodar con una brutal instrumental que parecía no acabarse nunca hasta que por un lateral apareció de Queen of the Fiesta!!! Mr Little Richard!!! Brutal entrada con un traje blanco con perlas, brazos en alto y ayudado por un músico, subió a su piano para continuar su baño de multitudes. La piel de pollo.
Si sienta y comienza “Good golly miss molly”. Obviamente su voz no es la misma que la de antaño pero aguanta. La ostia. Me siento un absoluto privilegiado de poder ver y oír en pleno siglo XXI el Rock & Roll.
Little Richard El siguiente tema elegido fue “Blueberry Hill” y con él el pistoletazo de salida que nos adentraría en el Circo Ambulante de Monthy Piton. Sube a escena un seguriflax más grande que toda la sección de armarios de Ikea ha comentar a Mr Penniman que hay cámaras grabando la actuación. Se para la canción y se avisa al respetable con un notable mosqueo que de grabar nasti de plasti. A pesar del peligro que suponía seguir grabando, muchos continuaron poniendo en serio riesgo la actuación. Siguiente canción y el señor Richard se levanta de su piano: un insecto le ataca. Rápidamente el segurata King Size lo lanza de un manotazo lejos del teclado y Little Richard acaba con su vida de un pisotón. “I kill him”. Caza furtiva Rock & Roll.
Little Richard A continuación el mismo guarda de seguridad, con una linterna de su tamaño, se encarga de recolectar gente entre el público para que suban a mover el cucu. Son distribuidos concienzudamente en sitios estratégicos y vigilados para evitar cualquier tipo de incidente. Termina la canción y nuevo parón para firmar algún autógrafo a los elegidos y para charlar con los músicos. El show musicalmente no acababa de arrancar y en estas se nos atraganta con un “Sunny the Light”. En estos momentos las caras de la gente reflejaban todo tipo de sensaciones: estupor, cabrero, frustración o simplemente flipaban. El psicotrónico viaje llegó a uno de sus puntos álgidos cuando un representante español de la congregación a la que pertenece Richard sube al escenario y micro en mano nos avisa que van a repartir unos libros que todos debemos leer. Como no se le oyó bien. Volvió a salir. Y así fue. Little RichardUnos seres que parecían salir del “Man Proyect” o como se llame allí, repartían libros a diestro y siniestro al público. El best-sellers se titula “Buscando la paz interior” y es una mezcla entre los chistes de Arévalo y el Deuteronomio dictado por Carlos Jesús desde Raticulín. Curioso fetiche que a alguno no le gusto y lanzó al foso con la consiguiente cara de espanto del de Macon.
Entre esta vorágine y unos cuantos “Shut-up” dirigidos a todo cristo, también hubo momento para canciones como “Jenny Jenny”, “Long tall sally” y el stoniano estribillo de “Its only Rock & Roll”.
Little RichardUn pequeño discurso religioso y pide nuevamente que suba gente al escenario, eso si, tías con las tetas más grandes que las de antes. Así que, nuevo parón hasta que sube la gente. Y es que no había manera que se enlazasen dos canciones seguidas. El público ya había extremado posiciones, los había salvajemente decepcionados, los había llorando de risa y los estupefactos seguían sin saber que coño pasaba y como acabaría esto.
Little Richard Tras esto, un acojonante “Keep-a Knockin’” y nuevo Tutti Fruti...o macedonia.
A la hora de interpretar tan mítico tema, Mr Richard pidió al público que dijese Tutti Fruti en español. El respetable respondió en un principio con sonidos guturales. Richard volvía a preguntar y el personal, enterado ya por donde iban los tiros, respondía “MACEDONIAAAAAAA”. Respuesta que al Sr Pennimann no le resultó satisfactoria y se comenzó a enfadar. Así que volvía a preguntar y volvía a recibir idéntica respuesta. Cuando ya quedó claro que no había nada que hacer, pues pasó a otro “Gimmick”. Él gritó:-“Awanbabuluba” y la respuestaLittle Richard de los 4.000 presentes fue un sonoro “Balambambú”. Nuevo mosqueo. La respuesta correcta era repetir “Awambabuluba”. Vuelta a empezar y la misma respuesta. El mosqueo va a mayores e incluso hace un amago de irse (¿???!!!!). Dimes y diretes a parte, varios minutos más tarde sonó “Tutti Fruti”.
Aún quedaba alguna cosa más en la recámara, como no, ese salmo “I saw the light”. Vió la luz y fue feliz. Se apagaron las luces y fin del Vodevil.
Las sensaciones que tengo en estos momentos son distintas a las que tuve durante y al finalizar el show. En primer lugar soy feliz por haber conseguido ver en directo a Little Richard, uno de mis ídolos de toda la vida, algo impensable para mi hace poco más de un año. Para mi esto es suficiente. Si le unimos la parte musical cuando la hubo, pues satisfecho totalmente. El resto de los sucesos los recuerdo con una gran sonrisa y es que hay que entender que A-BonesLittle Richard no es humano. Quizá alguna vez lo fue, pero en estos momentos vive en su puto planeta, en una galaxia muy particular y que no se rige por los biorritmos normales de simples mortales como tú y como yo. Es como el Señor Burns después de pasar sus chequeos médicos, es un auténtico marciano, es Little Richard y punto.
A-BonesCasi sin tiempo para digerir tal explosión, en el escenario pequeño había comenzado la Guerra de los Mundos, pero la buena, no la basura moralista y manipuladora de ese cáncer mundial que es Spielberg. Los A-BONES machacaron uno de los mejores shows de todo el fin de semana con su garaje sucio y cavernoso. Fuerza, música, mucho sudor y nada de artificio, que convirtieron las primeras filas en el pogo más bestia que he visto en tiempos. Parecía que la gente estaba expulsando toda la vitalidad que no habían podido escupir con el Sr Penniman. Un intercambio escenario-público que creo una auténtica bola de energía que hizo quebrar huesos, especialmente alucinantes las cantadas por Miriam, un monstruo a la batería. Un 10 para los de Norton, cuya única pega es que no tuvieran stand.
De LOS LOBOS no sabía que esperar. Tan amplios son sus registros y su repertorio que los derroteros podían ser múltiples y variados. El recuerdo que guardaba de ellos era de una actuación en el Womad de Cáceres, creo que en 1992, con Pogues, Siniestro Total y alguna cosilla más, y era satisfactorio. Esta noche de sábado creo que se equivocaron de repertorio. Mi cuerpo pedía rock & roll, blues, country y se topó con demasiada ranchera y aires latinos y justo después del napalm lanzado en la carpa por A-Bones. Al grupo poco hay que reprocharle en cuanto a calidad, pero apuesto que el, a esas horas poco respetable, público hubiese preferido un Jukebox más americano y menos mexicano, por decirlo de alguna manera.
A lo SUPERRATONES me los guardé para el fin de fiesta del día siguiente. Así que con esto y un bizcocho hasta el domingo.

DOMINGO 24
Superratones Cuerpos maltrechos y cerebros saturados, pero el domingo era una nueva cita ineludible, aún más después del despliegue de El Vez el viernes y con el aliciente de verle en el escenario pequeño y sin vallas.
Sobre las 21:30 los argentinos SUPERRATONES retomaron el festival donde se había quedado la noche anterior con versiones de lo más variado abarcando The Beatles, Wilson Pickett, Gene Vincent, Chuck Berry, Little Richard, Elvis y contando con distintos amigos para interpretarlas como Roberto de Robbie & The Wild Trans, Eero Raitinen, gente de Winnerys...un concierto un tanto de brocha gorda y garrafón, aunque también emborrache. La gente se lo pasó de puta madre y bailó durante todo el set.
Superratones El intervalo entre una actuación y otra la aprovechamos Chikatila y un servidor para celebrar nuestra boda. Por que...¿Qué mejor sitio para casarse que en el Crossroad? ¿y si encima es Xuanel de Calzada News padrino?¿ y si el que oficia la ceremonia es ni más ni menos que EL VEZ?. Después de una serie de gestiones (Mil millones de gracias Ivan) EL VEZ accedió a casarnos. –“Yo EL VEZ, os uno en sagrado matrimonio. Que la fuerza de El Vez os acompañe en vuestro amor y seáis muy felices”.
Boda Sara & Kanuto Dicen que una vez casado la vida te cambia, pero ahí estábamos en primera fila (gracias Iria y Miriam por cedernos el sitio) para recibir una nueva dosis de medicina de la buena.
Si las versiones de Superratones gustaron al personal, nada que ver con las que realizó de nuevo el grande, el único, el inimitable EL VEZ. Repitió parte de show del viernes en temas como “En el Barrio”, “Caliente amor”, “Huaraches azules”, “Esta bien mamacita”, “Lawdy miss clawdy”, todas ellas con su número correspondiente. Entre las novedades, pues destacarlo absolutamente todo. Un “Inmigration time”, que es ni más ni menos que “Suspisious mind”, un “Viva la Raza” que os podéis imaginar cúal, cantamos como locos los coros de “Elvette” y estrenó un nuevo traje de piel cortada en cuadritos con un cinturón de campeón de los pesos pesados. En un momento del show, El Vez pidió un taco, en honor a una de las extrañas El Vezfrases que Little Richard dijo el sábado “Quiero un taco” y para sorpresa del mexicano alguien del público lo compró rápidamente y fue finalmente regalado a una chica del público.
El momento más cachondo de la noche fue cuando parodió la actuación de Little Richard la noche anterior gritando “Shut-up” continuamente. En ese momento aparecen las Elvettes con unas cajas mientras El Vez nos comenta que va a repartir unos maravillosos libros. Las chicas vacían las cajas sobre el público y en vez de libros de autoayuda para pobres mentales caen confetis.
El show termina y ante el griterío el escenario se vuelve a iluminar para los bises. Esta vez Robert aparece con una preciosa camiseta electoral: EL VEZ FOR PREZ 04, prometiendo volver a presentarse en 2.008. Tiembla Bush, tiembla.
Aquí el show pegó un cambio radical y el punk se hizo amo y señor de la carpa con brutales versiones de Bo Diddley-vía Dolls, la tremenda “Pills”, haciendo él mismo el sonido de la armónica con su boca, el “No fun” de Stooges, con el Zero llevado en volandas por el público y para terminar, una abrasiva “Remake-remodel” de Roxy Music.
Sin lugar a dudas el triunfador del festival y por partida doble.
Punto y final a un fin de semana extraordinario en todos los aspectos. Un saludo a toda la gente con la que pudimos compartir algún momento (imposible señalarlos a todos) y el año que viene más.

Galeria

A-Bones & Space Rock Heaters
El Vez
El Vez
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El Vez
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Sean Stepbrothers, Gerardo & Kanuto
Stepbrothers, Gemelos, Xuanel & Kanuto

 

 
Kanuto