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Dos años sin pisar asturias son muchos y es algo que personalmente no me puedo permitir bajo ningún concepto. Este año más que nunca necesitába salir de Cáceres antes de explotar por veinte sitios y el lugar elegido era la madre sidra.
Así nos encaminamos hasta Gijón, Chikatila y un servidor, donde nos esperaba Xuanel, director de la magnífica web Calzada news (http://www.calzadanews.com) que amablemente hizo de anfitrión proporcionándonos cobijo y realizando labores de Sherpa.
La suerte procuró que a nuestra llegada Gijón estuviese vestida con los atrayentes ropajes de su SEMANA NEGRA, con lo cual pudimos asistir a varios conciertos en las casetas habilitadas en la playa y hacer acopio de comics y libros, todo ello bajo un orgásmico clima, ideal para todos aquellos que huímos de la sartén extremeña.
En lo que se refiere a ruido y baile, nuestro primer show presenciado fue el de la UNCLE JON'S BAND, banda de reciente creación y que cuenta en sus filas con el mismo Xuanel, encargado de hacer coros y destrozar la pandereta. Con Lorenzo aún en activo, nos acercaron a poniente a Johnny Cash, Jimi Hendrix, Stones, los Allman Brothers más concisos o Lynyrd Skynyrd. Gran grupo, con canciones sin pretensiones, buscando la redondez, siguiendo la estela de las composiciones mágicas de la Creedence Clearwater Revival. Aún les falta fusionar todos sus caminos en uno sólo pero suenan tremendamente satisfactorios y creibles. Madera para el mueble hay de sobra.
Casi sin tiempo, bocadillo de chorizo criollo, cambio de caseta y a presenciar a una de las grandes sensaciones ahora mismo en Asturias: AMON RA. Si su concierto en el primer Grande Rock fue un buen polvo, me quedé con la sensación que ese miembro daba más de si. Esta vez acabamos todas espatarradas en la cama pidiendo más, a pesar de la afonía de manfred, que sonó más Lemmy que nunca. La gente entregada y gritando el ya clásico de sus conciertos: “Amon Ra, Grandes c ojones”. Despellejaron a los presentes con su Sabbath-Head de la montaña style e hicieron la mejor versión que haya oído en mi vida de “Ace of spades”. A pesar de lo trillado del tema aquello fue puro snuff sound. Asturias está rendida a sus pies (hace unos meses metieron 650 personas en Oviedo pasando por caja) y nosotros también desde su primera maqueta. Bothers of Zumizión no se queden rezagados y únanse al culto egipcio.
Al día siguiente tocaba n compras. Si te acercas a Gijón no olvides visitar la Librería-Tienda de discos PARADISO ni la de Comics, libros y cine TOMA 3. Lugares ideales para quitarle peso al monedero.
Con el condumio en Gijón pues no hay problema. Cualquier sitio es bueno para comer de puta madre a precios asequibles. Si tuviese pasta pagaba a los hosteleros de esta ciudad una semana de vacaciones para ver si aprendían algo más allá de poner precios desorbitados a comid as dignas de residencia de ancianos.
El segundo día en Gijón, Xuanel nos llevó de turismo y visitamos, de nuevo, el cabo peñas, lugar más al norte de Asturias. También metimos la cabeza en un museo que tienen allí (han leído bien) llevados por la reproducción que había en el exterior de un cachalote luchando contra un calamar gigante. A pesar de que sólo cuesta un euro no entren por que ye una mierda.
De vuelta a la urbe y más conciertos. Esta vez eran BLACK HORDE, que llegaban como ganadores del concurso 40 principales (no se asusten, este premio ya lo han ganado Amo n Ra y The Punishers). Su rock duro de corte metálico y arrebatos punk no hizo balancearse mucho a mi cuerpo salvo en un par de temas, el que dedicaron a la alcaldesa de Gijón y un final de blues descoyuntado.
A pesar de la cantidad de conciertos que había esa noche en la playa nos dirigimos al SAVOY, templo del sandwich de mantequilla de cacahuete con banana y el algodón, para degustar un poco de rock & roll a manos de THE WILDBEEST, banda formada Russ Wilkins (Pop Rivets, Milkshakes and Delmonas), John Gibbs (The Kaisers, Holly Golightly The Masonics) y Lenny Helsing (Thanes, Green Telescope), casi nada. Se encontraban grabando en los estudios Circo Perroti donde han dejado ni más ni menos que 36 temas en glorioso analógico. En su segunda noche y pasada con creces la media noche realizaron un tremendo y largo concierto, plagados de versiones y dividido en varios sets de genuino Rock & Roll marca de la casa que nuestros cerebros convertidos en pastel de cabracho, por obra y gracia de la fermentación embotellada, degustaron con ansia y nos movieron al centro de la pista a menear torpemente, pero con muchas ganas nuestros cuerpecitos.
Un fin de semana en Gijón que sin buscar nada encuentras lo que quieres. Estaría bien la posibilidad de mover mi culo de forma permanente. Todo se andará.
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